lunes, 21 de noviembre de 2011

El camino de la estrella

El camino de la estrella (23/09/2004 reescrito el 21/11/2001)


¡Uy, uy! Esto va muy deprisa ¡ayyy! ¿qué está pasando? Que alguien me pare que yo no puedo, me caigo ¡noooooooooo! No quiero desaparecer. 
¡Ploff! Crash, pataplas... allí mismo cayó una estrella, que de pronto se puso a llorar desconsolada, sin brillo ni apenas luz. 
  • ¿Te importaría dejar de aplastar mis pétalos? 
  • ¿quién eres? - preguntó la estrella. 
  • Soy un amapola, no ve me ves, soy una de las flores que crecen en el campo. ¿Y tu quién eres?
  • Soy una estrella.
  • Siempre he creído que las estrellas eran enormes y brillantes y que si caíais a la tierra la aplastaríais, pero tu eres insignificante... casi no tienes brillo y eres muy pequeña.
  • No sé que ha pasado, yo era enorme y muy brillante, tenía un papel muy importante, era la segunda en aparecer en el cielo, dando entrada a las noches y acompañando a la Luna y ahora estoy aquí abajo sin brillo, sólo recuerdo que empecé a caer, cada vez más deprisa y me siento muy triste.
  • Bueno, ya que se ha caído uno de mis pétalos, te lo regalo, quédate conmigo esta noche e intenta dormir
  • Vale, no tengo otra cosa que hacer y empiezo a estar cada vez más cansada. Buenas noches – dijo la estrella, acurrucándose junto a la amapola y cubriendo su débil brillo con aquel pétalo.
Dicen que los pétalos de amapola ayudan a conciliar el sueño y sirven para la adivinación, mientras la estrella dormía, soñó que una estrella fugaz pasaba muy cerca suyo con gran brillo y velocidad, ella intentó seguirla pero no pudo alcanzarla, pues era muy rápida, y la segunda estrella del cielo, empezó a entristecerse y a caer, deprisa, cada vez más pequeña y menos brillante.
Por la mañana, cuando la amapola se despertó se encontró a la estrella llorando y muy apenada.
  • ¿Puedes contarme que te pasa?
  • Estaba soñando – dijo la estrella entre lágrimas – cerca de mí, paso una estrella, era preciosa y yo quería ser como ella, era muy veloz y brillante.
  • Ya entiendo, viste una estrella fugaz, pero no deberías envidiarla.
  • Yo nunca he corrido tan veloz, siempre estoy en el mismo sitio.
  • Pero me has dicho que eras inmensa e importante.
  • Si, pero mírame ahora, ya no soy nada, no sirvo para nada y estoy aquí sola y perdida.
  • Yo creo que te caíste en el momento en que dejaste de creer en ti misma, tendrás que buscar lo que te ayude a volver. No puedes quedarte aquí sin hacer nada, triste y lamentándote. Llévate el pétalo, te ayudará a dormir cuando lo necesites y así no estarás nunca sola, tendrás un trocito de mí.
La estrella se fue alejando poco a poco de la amapola, no sabía donde debía buscar, hacia donde ir pero la amapola tenía razón y debía encontrar la forma de volver al cielo. De repente, se encontró sola en un gran bosque lleno de árboles altos y robustos, se sentó sobre una piedra y volvió a llorar, abrazada al pétalo de su amiga, hasta que uno de aquellos árboles centenarios empezó a hablarle y la estrella le contó su historia; ese árbol le dijo que podía ir a hablar con el anciano roble, el que tiene todas las respuestas, que vivía en lo alto de la montaña, para llegar allí tenía que seguir caminando por la vereda del río, así que hacia allí encaminó sus paso, pero cada vez se sentía más débil y y se iba a haciendo más pequeña, empezaba a oscurecer y sintió miedo, pero agarró con fuerza el pétalo de su amiga la amapola y continuo, cuando de pronto vio que algo brillaba en el suelo, creía que era otra estrella perdida, así que se acercó, tuvo que agacharse porque era mucho más pequeña que ella y su voz sólo se oía si se acercaba mucho. Descubrió que era una luciérnaga, un pequeño bicho que tenía luz propia y pasaron la noche juntas contándose historias. Después de dormir y descansar, la estrella continuo su camino, con la alegría de saber que cada ser es especial y tiene su propio brillo.
Al llegar a lo alto de la montaña, emocionada descubrió al gran roble, un árbol anciano pero de gran sabiduría y sentada a sus pies, le contó su historia y le dijo que deseaba volver al cielo, pero no sabía como, ahora ya no servía para nada, porque no tenía brillo.
  • Escucha pequeña – dijo el anciano roble – cada ser es importante por algo, todos existimos en este planeta para ser especiales, sólo tienes que ser tu misma. Déjame que te enseñe algo, observa lo que ocurre esta noche en casa de la familia Pérez. Sólo tienes que mirar al cielo, aquella nube nos mostrará lo que pasa allí.
La nube, era como una pantalla de cine donde se podía ver una casa con jardín, donde jugaban un niño y una niña, cada noche al terminar de cenar, los dos hermanos salían de nuevo al jardín y se tumbaban sobre la hierba a observar el cielo y a contar estrellas, la niña siempre estaba pendiente por si veía una estrella fugaz, pero aquella noche el niño estaba un poco triste, falta una estrella le dijo a su hermana, la segunda en aparecer, siempre que miro al cielo esta allí y es la más brillante para mí, su hermana le dijo que había más estrellas en el cielo y que no se preocupara, pero por sus ojos calló una lágrima mientras seguían contando estrellas.
La estrella miró al anciano roble, luego miró al cielo y vio a la Luna inmensa y redonda en lo alto del cielo, alumbrando un camino.
  • Ya lo entiendo – dijo la estrella- soy importante para alguien en alguna parte del mundo, pero si no confio en mi misma pierdo mi brillo y desaparezco. Muchas gracias, necesitaba recordar que yo tengo mi propio brillo y no necesito ser veloz.
Poco a poco, la estrella se fue haciendo más grande.
  • ¡Ay, ay! Esto va muy deprisa ¡uy!
Aquella noche hubo una estrella que recorrió el cielo a toda velocidad, como si fuera una estrella fugaz pero no despareció, sino que ocupo su lugar en el cielo para siempre.

....................................................

Quiero dedicar este cuento a Lua Seomun, también conocida como Luna de Queso, una hadita que he descubierto hace un tiempo y con la que comparto, amistad virtual, por el momento, ya que sería un placer conocerla en persona y poder darle un abracito, es una chica muy especial, con la que me une la Luna , aficiones como crear artesanía o escribir cuentos y a la que os invito a visitar en su blog de cuentos http://luaseomun.blogspot.com/ también podeis visitar su mundo de creaciones mágicas http://lunadequesohandmade.blogspot.com/ cada uno de sus blogs es especial y tiene brillo propio, son lugares para soñar y dejarse acunar por la luna y por sus palabras, gracias por existir y llenar el mundo de magia.
Publicar un comentario