martes, 23 de febrero de 2010

El lago mágico de los deseos

Este cuento, lo escribí en mi blog personal  emocioneslunaticas, lo voy a recoger aquí, creo que es bastante autobiográfico y vivencial, pero tendré que darle unos retoques para mejorarlo,.

Me han llegado nuevas propuestas para publicar, estoy emocionada, quién sabe... a lo mejor es cierto eso de "ten cuidado con lo que deseas porque se acaba cumpliendo" si es así  ¿¿¿llegaré a publicar en algun momento?????

El lago mágico de los deseos 

Corría, entre las ramas del bosque que le cercaban el camino, como apoyo para continuar, su semblante era tranquilo, pero en su interior estaba todo revuelto, tenía un claro desorden emocional, corría, corría pero no llegaba a ningún sitio, sentia tras de si una presencia, etérea, vestida con un túnica de seda blanca larga, desigual y en capas, una presencia que sentia cercana pero no daba miedo.
La niña seguía caminando sin mirar atrás, caminaba pero a la vez parecia estar estática en el mismo sitio, mientrás esa presencia etérea, que podría ser un hada, la acompañaba y le invitada a volverse, a cojer otro camino y descubrir su interior, a dejar la seguridad del camino establecido por los árboles y buscar fuera de allí en otros espacios, en otros sentidos, con otros ojos.

Delante de sus ojos surgió un lago cristalino como un espejo, en él podía ver reflejadas diversas imágenes de su propia vida, de su casa, de sus amistades, de su familia, del trabajo que habia dejado...

No quiso mirar, con la seguridad y la fuerza que la impulsaba la compañia del hada, continuo por el camino de árboles, que giró y tomó un nuevo rumbo, al cabo de un tiempo se encontró de nuevo frente al lago del espejo, el pánico se apoderó de su cuerpo y las lágrimas  se derramaron en un charco sobre las concavidades de su rostro, necesitaba respuestas, poco a poco se acercó para mirar,  pudo observar reflejados en el agua sus mayores deseos, sus sueños, sus ilusiones que habían permanecido ocultos en su interior y no había sido capaz de ver antes, una nueva  vida, una nueva casa,  personas  nuevas pero familiares, la oportunidad de ser ella misma, de cumplir sus sueños junto a unos seres mágicos que la comprendían y la apoyaban,  sobre todo descubrió todo el cariño que allí se vivía, la tranquilidad de aquella casa,  que le era tan cercana y decidió que ese sería su destino. Sentía que la estaba esperando.

Se levanto pero atenazada por el miedo, por sus bloqueos emocionales parecía estar allí anclada, parada sobre sus pies clavados a esa tierra, esperando encontrar el coraje y la fuerza para encaminar su vida hacia el cambio.

miércoles 16 de septiembre de 2009
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