jueves, 24 de septiembre de 2009

LOS ZAPATOS EN LA ESCALERA

Durante años he recordado esta historia como si fuera algo que he vivido, realmente no lo sé y aún volviendolo a leer tengo la sensación de que está incompleto...

LOS ZAPATOS EN LA ESCALERA (23-03-05)

Caminaba sola, cerca de la vía del ferrocarril, allí todo estaba al descubierto como mi propia alma. Hace tiempo, allí también había vida de la que aún quedaban restos de historias vividas entre las ruinas de las casas. Fui recorriendo la calle mientras leía los carteles “Pabellón 1”, “Pabellón 2”, “Pabellón 9”, pude observar ventanas con los cristales rotos, paredes cuarteadas por el paso de los años y hierros oxidados.

Al final de la misma, unas escaleras daban acceso a una mansión, de la cual aún quedaban signos de grandeza, una puerta desvencijada de color azul era la entrada a otro mundo lleno de historias.

No pude evitar subir, peldaño a peldaño, para descubrir sus secretos. En el último escalón me tropecé con un par de zapatos negros de tacón, perfectamente limpios y colocados, signo evidente de la presencia de una mujer, quizás viva o sólo un fantasma por descubrir.
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